
La muerte de Michael Jackson todavía está siendo investigada. Ya se sabe de que murió, por una intoxicación aguda del sedante propofol, lo que no es de extrañar después de ver los brazos llenos de pinchazos que ha visto el médico forense. A pesar de que al morir tenía cicatrices en la cara y en el cuello y tatuajes en los labios y las cejas, estába bien de salud,porque sus órganos vitales funcionaban a la perfección. Eso sí, sufría de artritis y tenía problemas de pulmón. La artritis la tenía focalizada en los dedos y la parte baja de su columna vertebral. Además sufría problemas pulmonares crónicos que le hubieran podido produccir más de un susto en uno de los 50 conciertos que tenía previstos en el Reino Unido.
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